Dado a que Kat se me ha adelantado por cuestión de horas... tenía pensado hacer como una presentación "oficial" al verano, ya me entendéis. Pero mejor será dejarlo en unas "pocas" líneas de bienvenida.
Si, sin duda, después de nueve meses de clases, recibimos el verano con los brazos bien abiertos. Adiós a los libros, cuadernos, exámenes, timbres que favorecen la contaminación auditiva y a los rotuladores para pizarra. Despido -no con tristeza, ni lástima, ni añoranza- a los profesores y a aquellas interminables 30 horas semanales. No volveremos a ver en mucho tiempo a aquellos compañeros de clase estúpidos e ignorantes de los que no somos más que calculadoras y/o diccionarios andantes, disponibles siempre en cada examen.
YO LO TENGO BIEN CLARO: no pienso volver a levantarme temprano un lunes por la mañana.
Quiero quedar con mis amigos todos los días. Quiero ir a la playa, tomar el sol y refrescantes bebidas. Quiero apuntarme a campamentos y actividades hasta que me canse, porque no está en mis planes quedarme en mi casa sin hacer nada. Quiero verme maratones eternos de pelis antiguas o modernas con las chicas y quedarnos despiertas toda la noche. Quiero conocer gente y darla a conocer. Quiero vivir un vaivén de fiestas y reuniones, de salidas y reencuentros. Quiero despertarme cada mañana sin saber a que día estamos, si es lunes o sábado.
Porque llevo nueve meses estudiando, pegada a los libros para cuando llegase este momento.
Porque disfrutaré de este verano para poder recordarlo siempre y ser, como muchos dicen, un bonito recuerdo que contar a los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario